Cuando elegí seguir el camino que ya estaba trazado,
era muy fácil voltear a ver como iban los demás y comparar mis "avances" con ellos.
Cuando elegí seguir mi propio camino,
quería encontrar a toda costa algo ó alguien similar,
repetidamente volteaba a ver a los demás,
quería algo que se pareciera aunque sea un poquito a lo que estoy haciendo y.....
.....no encontré nada.
Solo entonces y hasta entonces, me di cuenta que al elegir mi camino la ruta sale de lo mas profundo de mi
ser.
En ese momento, al escuchar a mi SER obtuve paz y conocí lo simple que es el ser.
Ahí encuentro la felicidad.
© 2012 Creada por Ivan Vega.
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